Del «asunto Genbeta»
- Epaminondas Pantulis
- 09 Feb, 2008
Da la impresión de que se está librando hoy una batalla en las autopistas de la información de la internet hispana. Me refiero a los weblogssl.com y meneame.net. Pero más que una batalla del gran cine bélico parece una peli de Mad Max, con una desigual pelea entre un puñado de buenos y una miríada de bárbaros asesinos.
Al respecto varias cosas:
En primer lugar, expresar mis ánimos y apoyo a los técnicos que trabajan en Weblogssl (NTT incluido) y Meneame (Ferca incluido). Por mi trabajo tengo que llevar de vez en cuando un móvil de guardia y sé por experiencia que no es agradable verse en medio de la tormenta perfecta durante un fin de semana. Hoy han sido genbeta.com y meneame.net, pero mañana podría ser lacoctelera.com. Parece que el sitio de Galli ha capeado el ataque y resiste bien, pero a estas horas genbeta.com sigue fuera de c combate
Lo siguiente que se me viene a la cabeza es la confianza que depositamos en los servicios de internet que usamos y la fragilidad de los mismos. No se me ocurren muchos sitios que puedan aguantar un trallazo de este calibre.
El motivo del ataque a Genbeta (su derivación al Meneame parece ser un efecto colateral) ha sido la denuncia de las eduardiyo.net. Muchos nos hacemos cruces con este tipo de servicios, que implican dar tu cuenta y clave de Hotmail a una tercera parte, que puede usar esa información para lo que le plazca. Pero resulta que los poster childs de la Web 2.0 hacen esta misma práctica: mashable.com, benramsey.com, support3.plaxo.com, [2], hoy en día cualquier te ofrece la posibilidad de importar tus contactos de correo de GMail, Yahoo! Mail o Hotmail. Y muchos usuarios -entre los que me encuentro- ofrecen alegremente sus credenciales de correo para añadir contactos en tal o cual red social. Y tan grave es darle tus credenciales a LinkedIn como a cualquiera de estos chiringuitos fraudulentos.
Otra cuestión es lo alegremente con que se producen linchamientos en Internet (aunque esto ya no me sorprende) publicándose de manera impune direcciones IP de equipos que o bien no tienen nada que ver con el asunto -quien esté detrás del ataque sabe lo suficiente como para falsear una IP- o bien son meros zombis.